Sonaba como un mi menor,pero estaba seguro que era otra cosa,tal vez una mayor,o solo una simple fa,ahora da lo mismo,el tema ya no significaba demasiado si ella no lo oia,si su voz no lo cantaba.El mismo maldito tema que aprendi a tocar solo para verla sonreir un momento,solo para que me abrace otra vez antes de besarme.Ni siquiera recuerdo de quien era,pero que mas da.
Le habia compuesto otras tantas canciones,como para demostrarle que valia algo para mi,que significaba mucho mas que solo otro cuerpo femenino,otro trozo de placer.
Ya ni siquiera la guitarra tiene sentido alguno si no esta ella para poder oirla en silencio,en su silencio,que era como todo un estadio repleto de aplausos,el silencio que era la partitura de la mejor suite,de la mejor sinfonia.Cuanto tiempo ha pasado ya desde entonces?No lo se,pero no me queda nada material que me una a ella,excepto una pequeña pùa que me obsequiò un dia cualquiera,una no muy buena,pero la mejor para mi,una DENVER 1.21 mm violeta.Creo que a estas alturas no puedo tocar si no es con esa maldita pùa que me trae los mejores y peores recuerdos de un tiempo que se aleja con mi respiracion.
Mujer amante era su tema preferido,y lo toquè mil veces esa noche,se lo tatuè en la piel con mis besos,con mis caricias,pero otra vez me doy cuenta de que no fueron notas las que grabe,sino mas silencios en una partitura infinita.
Con un reloj de pèndulo como metrònomo,un recuerdo que me desgarra el alma y esa maldita y bendita pùa,tocarè la ùltimas notas de una guitarra muda,apagada en la oscuridad de los dias que ya no tienen sentido desde que olvidè como tatuar tu piel...
miércoles, 25 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario